El lago Titicaca es el mas elevado del mundo, alcanzando los 3.800 metros sobre el nivel del mar. En una de sus orillas encontramos la simpatica y colorida ciudad de Puno, que a pesar de su poca poblacion, lleva un movido ritmo de vida digno de ser visto por el viajero.
Su antigua Catedral, construida en el siglo XVIII, perfectamente conservada al igual que muchos de sus monumentos de esa epoca, cuenta en su frente con perfectas esculturas realizadas por el artista peruano Simon de Asto, y a pesar de ser de origen barroco español, cuenta en su edificio con antiguos ornamentos de origen andino, lo que le confieren un aspecto un poco mas mezclado. Una visita obligada en Puno es el Museo Dreyer, en donde se pueden identificar muy antiguos objetos textiles, de ceramica, de orfebrería asi como tambien, perfetamente conservadas, algunas de las esculturas todo de la epoca precolombina e incaica. Otra cosa muy interesante a observar es una antigua coleccion numismatica y pergaminos que cuentan las etapas de la fundacion de esta ciudad.
Pero lo mas impactante es la vista de esta ciudad y del imponente lago Titicaca desde la cima de la colina de Huajsapata, a la cual se puede acceder mediante excursiones. Tambien en la cumbre tenemos el monumento a Manco Capac. Cuenta la leyenda que este inca emergio de las aguas del lago para fundar la civilizacion incaica en obediencia al dios-sol, por lo que Puno representa en un todo la verdadera cuna de esta civilizacion perdida de los andes.
Sobre el lago podemos encontrar simpaticos botecillos de colores que adornan el paisaje e invitan al visitante a tripularlos en un paseo por las mas altas aguas de Sudamerica. Estan todos invitados...