Florianopolis



Hablabamos de Campeche en Florianopolis como un destino puente utilizado en su momento por un muy particular viajero, pero tambien es una de las playas elegidas por los mas avezados surfistas, a los que suele verse desde el amanecer deslizandose por el minusculo y rectilineo filo de la rompiente. Frente por frente a ella, la isla del mismo nombre, con el brillante y espeso manto de su vegetacion, brilla como una pincelda de intenso verde recortada contra el azul celeste del mar. Cerca, poco antes de arribar a la Praia de Armacao, se encuentra el Morro das Pedras, al que los visitantes suelen trepar para darse el gusto de disfrutar de una de las mas hermosas vistas de la isla y su entorno marino. Mas cerca, la Lagoa do Peri ofrece sus apacibles cinco kilometros cuadrados de agua dulce donde se crian los mejores camaraos de la isla.

Estos langostinos son preparados en la isla de diferentes maneras: al natural, fritos con su cascara en aceite y ajo, en brochettes o a la milanesa, servidos siempre con el infaltable arroz blanco. Otra especialidad son las ostras, pequeñas y sabrosas, asi como la langosta y algunos pescados propios del lugar, como la garoupa o la tainha, de sabor parecido a la anchoa. Sabores intensos e ineditos que completan la identidad de esta isla que algunos, no sin razon, bautizaron como "la isla magica". Bienvenidos !!!



Las playas de Florianopolis, como citabamos en la anterior entrada, se cuentan por decenas, y entre las preferidas por los viajeros destacamos Cachoeira do Bom Jesus, Canasvieiras, Yureré y Ponta das Canas, con excelente hoteleria, bares y restaurantes en plena playa. Imposible perderse las lujuriosas "secuencias de camarao", una seguidilla de platos de langostinos preparados de diferente manera, que suelen acompañarse con cerveza helada o la paradigmatica caipirinha.

Otro clasico imperdible para los visitantes, es la Praia dos Ingleses, sobre una amplia bahia que se abre ante Ponta das Feticeiras y Ponta dos Ingleses enmarcada por la exhuberante vegetacion de la isla, que durante los meses de primavera y verano parece estallar en todo el colorido de las flores y la gama de verdes. Los surfistas prefieren la playa de Joaquina, cuya rompiente fuerte y a su vez pareja le ha deparado el privilegio de convertirse en el escenario de varios campeonatos internacionales.

Otra playa asiduamente visitada es Campeche, a unos 15 kilometros del sector centrico. Especialmente amplia y de arenas finas y blancas, fue bautizada con ese nombre por el novelista y aviador Antoine de Saint-Exupery, quien solia utilizarla como pieta de aterrizaje cuando hacia escala en Florianopolis cubriendo la ruta Paris-Buenos Aires como correo aereo.

Nos quedan mas playas, parecen una sucesion interminable, esperemos el siguiente post para enterarnos lo que Florianopolis aun tiene para ofrecernos...



Podria muy bien ser bautizada "la isla de las playas". En sus modicos 540 kilometros cuadrados de superficie, se puede tener acceso a no menos de cincuenta playas, que oscilan entre todas las variables imaginables: playas con oleaje fuerte, ideales para surfistas, o tranquilas como lagos, playas que ostentan una multitudinaria concurrencia, mientras otras, casi desiertas, son el escenario perfecto para las almas solitarias. "Floripa", realmente da para todo y para todos los visitantes.

Dos siglos y medio atras la isla fue colonizada por inmigrantes provenientes de las islas Azores, cuyo sello cultural ha permanecido en las tipicas casitas de madera con tejados a cuatro aguas y paredes pintadas de vivos colores. En ciertos lugares, particularmente en el sur de la isla, la identidad cultural azoriana se mantiene casi intacta, perceptible incluso para el visitante,  en el acento de los nativos, mas suave y pausado que el atropellado portugues que se habla en otras regiones de Brasil.

Algunos pueblos del sur, como Riverao da Ilha, han sido declarados monumentos historicos; una de las mas bellas iglesias de la isla, cuya construccion se inicio a fines del siglo XVIII, se encuentra precisamente en ese precioso pueblo levantado a la vera de un mar que parece de juguete, con una rompiente de olas dimitutas, que nada tiene que envidiarle al mismisimo Caribe o a cualquier playa Mediterranea de Europa.

Seguiremos en la siguiente entrada descubriendo las maravillosas playas de este Florianopolis magico...