Cataratas de iguazu - Balsas y Caballos
Tal y como veiamos en el primer post relatando esta impactante aventura, luego de culminar la travesia en los 4x4 por la selva, el turista embarca en balsas que lo conducen hasta la misma Garganta del Diablo, donde disfrutara del conmocionante espectaculo de las cataratas vistas - y oidas - desde el agua. Los expertos pilotos de las balsas se meten practicamente bajo el arco exterior de la caida de las aguas, por lo que hay que ir dispuesto a empaparse. Un consejo importante para los turistas, no olvidarse llevar bolsas de plastico para proteger las camaras fotograficas en el momento del refrescante pero inevitable remojon.
Tenemos por cierto otra singular manera de conocer la selva - mas intima aun que en los poderosos 4x4 - es a caballo en nobles equinos que nos llevaran en organizadas cabalgatas de dos horas de duracion por senderos tan angostos que apenas permiten a los caballos avanzar de a uno y en fila. El baqueano organizador de esta singular travesia, conoce la selva como la palma de su mano, y a cada paso va develando alguno de sus secretos. Señala un Ybirá-pitá o arbol rojo, del que las mujeres indigenas extraen la tintura que utilizan para pintarse. Al rato muestra un uenbé (filodentro), con cuyas raices los guaranies siguen trenzando aun hoy las cuerdas de sus arcos, que construyen con la madera del alecrin, duro y flexible a la vez. Un trecho mas, y el ojo certero de nuestro guia descubre disimulada en un tronco una casi invisible mariposa Hamandria, que tiene la extraordinaria capacidad de mimetizarse en cuestion de minutos con los colores y texturas de los arboles donde se posa. Simplemente magico...
El destino final de la fascinante cabalgata ilustrada es la reserva indigena en la que varias familias de guaranies viven selva adentro, observando puntualmente sus costumbres ancestrales, aun vivas dentro de esta sudamerica aun no totalmente descubierta.

