Brasil - La siempre vigente Florianopolis - Parte I

Podria muy bien ser bautizada "la isla de las playas". En sus modicos 540 kilometros cuadrados de superficie, se puede tener acceso a no menos de cincuenta playas, que oscilan entre todas las variables imaginables: playas con oleaje fuerte, ideales para surfistas, o tranquilas como lagos, playas que ostentan una multitudinaria concurrencia, mientras otras, casi desiertas, son el escenario perfecto para las almas solitarias. "Floripa", realmente da para todo y para todos los visitantes.
Dos siglos y medio atras la isla fue colonizada por inmigrantes provenientes de las islas Azores, cuyo sello cultural ha permanecido en las tipicas casitas de madera con tejados a cuatro aguas y paredes pintadas de vivos colores. En ciertos lugares, particularmente en el sur de la isla, la identidad cultural azoriana se mantiene casi intacta, perceptible incluso para el visitante, en el acento de los nativos, mas suave y pausado que el atropellado portugues que se habla en otras regiones de Brasil.
Algunos pueblos del sur, como Riverao da Ilha, han sido declarados monumentos historicos; una de las mas bellas iglesias de la isla, cuya construccion se inicio a fines del siglo XVIII, se encuentra precisamente en ese precioso pueblo levantado a la vera de un mar que parece de juguete, con una rompiente de olas dimitutas, que nada tiene que envidiarle al mismisimo Caribe o a cualquier playa Mediterranea de Europa.
Seguiremos en la siguiente entrada descubriendo las maravillosas playas de este Florianopolis magico...

