Ayacucho – cuna de la artesanía peruana

Ayacucho se fundó aproximadamente a mediados del siglo XVI, los españoles bautizaron esta ciudad como San Juan de la frontera de Huamanga que años más tarde se convertiría en San Juan de la Victoria y Huamanga. Ya en 1824 cuando el libertador Simón Bolivar pasó por estas tierras la rebautizó con el nombre de Ayacucho, en honor a la batalla celebrada por estas tierras que supuso la retirada de la armada española y la liberación del Perú.
Esta ciudad es muy conocida en el Perú por su artesanía, aquí se encuentran los mejores artesanos del país andino un legado histórico que dejaron los antepasados.
Pero además de la artesanía Ayacucho también destaca por sus múltiples iglesias y por su semana santa, una celebración muy típica que recuerda a las procesiones celebradas en España. Es una ciudad con mucha tradición cristiana, sin ir más lejos la mayoría de las casas de la ciudad tiene en sus techos cruces del cristianismo.
Aunque en la antigüedad fue una importante ciudad, sobretodo durante la etapa del virreinato español, hoy en día Ayacucho es una de las ciudades más pobres del Perú. A pesar de ello el legado histórico y la riqueza cultural hace que sea un destino muy atractivo para visitar.



